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Tipos de colágeno: ¿Cuál deberías tomar?

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Tipos de colágeno: ¿Cuál deberías tomar?

El colágeno está por todas partes: polvos, gominolas, cremas, cafés. La parte difícil no es encontrarlo; es elegir el tipo correcto para lo que realmente quieres.

El colágeno, explicado sin bombo

El colágeno es la proteína más abundante en tu cuerpo. Piensa en él como la “malla” estructural que ayuda a mantener unidos los tejidos: piel, tendones, ligamentos, cartílago, huesos e incluso la córnea del ojo. Tu cuerpo fabrica colágeno ensamblando aminoácidos (especialmente glicina, prolina e hidroxi‑prolina) en fibras largas. Ese proceso depende de nutrientes —la vitamina C es una de las importantes— y se ve influido por la edad, la exposición al sol, el tabaco, el alcohol, el sueño, la carga de entrenamiento y la dieta en general.

Cuando la gente habla de “tomar colágeno”, normalmente se refiere a una de dos cosas:

  • Péptidos de colágeno (colágeno hidrolizado): colágeno fragmentado en porciones más pequeñas para mezclar y digerir mejor.
  • Colágeno tipo II no desnaturalizado (UC-II): una forma específica diseñada para interactuar con vías de tolerancia inmunitaria para el confort articular, típicamente en dosis muy bajas.

Todo lo demás —los “tipos” (I, II, III, etc.), las fuentes (marino frente a bovino) y los añadidos (vitamina C, ácido hialurónico)— es donde realmente hay que decidir.

Los tipos de colágeno que más importan en los suplementos

Hay al menos 28 tipos de colágeno en el cuerpo humano, pero los suplementos giran sobre todo en torno a unos pocos. Cada tipo está asociado con distintos tejidos, y por eso las etiquetas se vuelven tan específicas.

Colágeno tipo I: el pilar de piel y hueso

Tipo I es el colágeno más común en el cuerpo. Predomina en:

  • Piel (dermis)
  • Tendones y ligamentos
  • Hueso
  • Dientes
  • Tejido fascial

Si tus objetivos son la elasticidad de la piel, las líneas finas, el cabello y las uñas, o el soporte óseo, el tipo I suele ser el protagonista. La mayoría de los péptidos de colágeno bovino y muchos productos de colágeno marino son ricos en tipo I.

Lo que la gente suele pasar por alto: incluso si un producto es “tipo I”, una vez hidrolizado no está entregando fibras de colágeno intactas. Está aportando péptidos y aminoácidos que pueden actuar como bloques constructores y moléculas señalizadoras. En otras palabras, estás incitando al metabolismo del colágeno de tu cuerpo más que “remendando” colágeno directamente en la piel.

Colágeno tipo II: la firma del cartílago

Tipo II es el colágeno dominante en el cartílago, el tejido amortiguador de las articulaciones. También se encuentra en el cuerpo vítreo del ojo. En suplementos, el tipo II aparece en dos formatos muy distintos:

  • Péptidos de colágeno tipo II hidrolizado: polvos de dosis más altas (a menudo junto con tipo I/III) orientados al soporte general del tejido conectivo.
  • Colágeno tipo II no desnaturalizado (UC-II): cápsulas de baja dosis (comúnmente alrededor de 40 mg/día) diseñadas para el confort y la función articular mediante mecanismos mediados por el sistema inmunitario.

Si tu objetivo principal es el confort articular, especialmente en rodillas o desgaste general, normalmente verás declaraciones más específicas alrededor del colágeno tipo II no desnaturalizado que sobre péptidos genéricos. Eso no significa que los péptidos no puedan ayudar; significa que la evidencia y la estrategia de dosificación suelen diferir.

Colágeno tipo III: piel, vasos y “rebote”

Tipo III abunda en:

  • Piel (a menudo junto al tipo I)
  • Paredes de vasos sanguíneos
  • Órganos como pulmones e intestinos (soporte estructural)

En suplementos, el tipo III suele aparecer junto con el tipo I, especialmente en péptidos de colágeno procedentes de piel bovina. Si eliges colágeno para la firmeza de la piel o el aspecto de “volumen” que describen muchas personas, las mezclas tipo I + III son habituales.

Tipo V y Tipo X: nicho pero relevantes

A veces verás tipo V y tipo X mencionados, normalmente en descripciones más técnicas del producto en lugar de en las etiquetas principales.

  • Tipo V participa en la formación de fibrillas de colágeno y se encuentra en el cabello, la placenta y algunos tejidos que regulan el ensamblaje del colágeno.
  • Tipo X se asocia con la calcificación del cartílago y procesos de formación ósea.

La mayoría de los consumidores no necesitan perseguir específicamente estos tipos; tienden a estar presentes en pequeñas cantidades dentro de mezclas multi‑colágeno (especialmente las que incorporan membrana de cáscara de huevo o múltiples tejidos animales).

Fuentes de colágeno: bovino vs marino vs pollo vs membrana de cáscara de huevo

“El tipo” te dice cómo es el colágeno en el cuerpo; la “fuente” te dice de dónde viene y qué es lo que probablemente contenga el producto.

Colágeno bovino (piel o hueso)

Más conocido por: tipo I y tipo III
Usos habituales: piel, cabello, uñas, tejido conectivo general, soporte óseo
Formato típico: polvo de péptidos de colágeno

El colágeno bovino está ampliamente disponible y suele ser rentable por ración. Muchas personas lo prefieren para uso diario porque es fácil encontrar versiones sin sabor que se disuelven en café, batidos, avena o sopas.

Nota práctica: si tienes alergia a la carne vacuna o restricciones dietéticas, el bovino no es una opción.

Colágeno marino (piel y escamas de pescado)

Más conocido por: mayormente tipo I
Usos habituales: hidratación cutánea, elasticidad, rutinas de belleza
Formato típico: polvo de péptidos de colágeno, a veces con raciones más pequeñas por consideraciones de sabor

El colágeno marino es popular porque suele ser rico en tipo I y a menudo se comercializa por tener un tamaño de péptido más pequeño. La idea de “péptidos más pequeños” puede estar exagerada en la publicidad, pero muchos productos marinos se mezclan bien y se sienten más ligeros.

Dos consideraciones del mundo real:

  • El sabor y el olor varían mucho. Algunos son realmente neutros; otros son inconfundiblemente a pescado.
  • Alérgenos: si eres alérgico al pescado, evítalo.

Colágeno de pollo (cartílago del esternón)

Más conocido por: tipo II (especialmente en productos basados en cartílago)
Usos habituales: soporte articular
Formato típico: cápsulas (a menudo para tipo II no desnaturalizado), a veces polvos para péptidos de tipo II

Si apuntas específicamente al cartílago, el colágeno de pollo es la fuente clásica. Cuando la etiqueta indica colágeno tipo II no desnaturalizado, a menudo proviene de pollo salvo que se especifique lo contrario.

Membrana de cáscara de huevo

Más conocida por: una mezcla de tipos de colágeno (a menudo I, V, X) más glicosaminoglicanos
Usos habituales: confort articular, soporte de piel, a veces fuerza en uñas
Formato típico: cápsulas

Los suplementos de membrana de cáscara de huevo son interesantes porque no son solo colágeno: incluyen de forma natural compuestos como ácido hialurónico, condroitín sulfato y componentes similares a la glucosamina (las cantidades varían según el producto). Algunas personas la eligen como alternativa orientada a las articulaciones cuando no quieren polvo de pescado, vaca o pollo.

El “formato” del colágeno importa tanto como el tipo

Una etiqueta puede gritar “¡Colágeno tipo I!” pero la pregunta más importante es: ¿está hidrolizado, no desnaturalizado, gelatina o es una mezcla?

Colágeno hidrolizado (péptidos de colágeno)

Esta es la forma de suplemento más común. El colágeno se descompone en péptidos más pequeños que se disuelven fácilmente. Las ingestas diarias típicas en estudios y en el uso común suelen estar en el rango de 5–15 g/día, aunque algunas personas toman más.

Para qué se usa generalmente:

  • Soporte de elasticidad e hidratación de la piel
  • Fragilidad de las uñas
  • Soporte de tendones/ligamentos como parte de la recuperación del entrenamiento
  • Confort articular general

La mejor forma de pensar en los péptidos: no son un reemplazo mágico del colágeno que has “perdido”. Aportan aminoácidos y péptidos que pueden estimular la propia producción de colágeno del cuerpo y el mantenimiento de la matriz.

Colágeno tipo II no desnaturalizado (UC-II)

UC-II se usa en dosis mucho más bajas (a menudo 40 mg/día) porque no está pensado como suplemento proteico a granel. Está pensado para conservar su estructura e interactuar con vías inmunitarias que influyen en el confort y la movilidad articular.

Este es el suplemento que responde más claramente a la pregunta “¿Qué colágeno debo tomar para las articulaciones?” —especialmente si tu objetivo es la función diaria más que la suplementación proteica tipo bodybuilding.

Gelatina

La gelatina es básicamente colágeno cocido que gelifica en líquidos. No está tan de moda como los péptidos, pero sigue siendo útil:

  • Se puede usar en cocina (gominolas caseras, caldos, espesantes).
  • Aporta aminoácidos similares a los péptidos de colágeno, aunque no se disuelve igual de bien en bebidas frías.

Algunas personas usan gelatina estratégicamente con vitamina C antes de sesiones de entrenamiento que cargan tendones (como correr, saltos o excéntricos pesados), porque es una forma fácil de obtener aminoácidos similares al colágeno—aunque la diferencia práctica entre gelatina y péptidos suele reducirse a la conveniencia.

Alineando el colágeno con tu objetivo: qué elegir

Aquí es donde la mayoría quiere una respuesta clara. La respuesta más honesta es que el colágeno depende del objetivo y la “mejor” opción suele ser la que puedas tomar con constancia.

Para la piel (líneas finas, elasticidad, hidratación)

La mayoría elige:

  • Péptidos de colágeno marino (tipo I) o
  • Péptidos de colágeno bovino (tipo I + III)

Las fórmulas enfocadas en piel a menudo añaden vitamina C (para apoyar la síntesis de colágeno), ácido hialurónico (hidratación) o biotina (más marketing que necesidad, pero incluida comúnmente).

Si eres quisquilloso con la dieta o el origen, elige según tolerancia y sabor. La constancia vence a las ventajas teóricas.

Para las articulaciones (confort, movilidad, cartílago)

Dos rutas comunes:

  • Colágeno tipo II no desnaturalizado (UC-II) en cápsulas para soporte articular específico
  • Péptidos de colágeno si quieres un soporte más amplio del tejido conectivo y no te importa tomar gramos diarios superiores

Si tienes problemas articulares y quieres el enfoque más “específico”, UC-II es el que es suficientemente distinto como para justificar elegirlo a propósito.

Para tendones y ligamentos (soporte en el entrenamiento)

Los tendones y ligamentos son ricos en colágeno tipo I. La gente suele usar:

  • Péptidos de colágeno bovino (tipo I/III) o péptidos marinos tipo I

Un enfoque práctico que siguen muchos deportistas es tomar péptidos de colágeno o gelatina con vitamina C antes de entrenamientos que cargan tendones (por ejemplo: sprints, pliometría, ejercicios excéntricos pesados). No se trata de resultados instantáneos; es apoyar la remodelación a lo largo del tiempo.

Para los huesos (envejecimiento, soporte de densidad)

El hueso contiene mucho colágeno tipo I, pero la salud ósea es más que colágeno. También hay que considerar:

  • Proteína adecuada en general
  • Entrenamiento de resistencia
  • Estado de vitamina D y K
  • Ingesta de calcio (preferiblemente dietética)

Si quieres colágeno en ese mix, los péptidos ricos en tipo I (bovinos o marinos) son lo más sensato.

Para la salud intestinal: lo que el colágeno puede y no puede prometer

El colágeno se comercializa a menudo para el “intestino permeable”, que es un término cargado. El colágeno aporta aminoácidos como glicina y bloques relacionados con glutamina que intervienen en la economía proteica del cuerpo, y algunas personas refieren confort digestivo al usar colágeno en lugar de otras proteínas.

Pero si tienes síntomas gastrointestinales persistentes —hinchazón, dolor, sangre en heces, pérdida de peso inexplicada— el colágeno no debería ser tu estrategia principal. Es un suplemento, no un diagnóstico.

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Photo by Supliful - Supplements On Demand on Unsplash

Mezclas multi‑colágeno: ¿elección inteligente o marketing?

“Multi‑colágeno” normalmente significa una mezcla de fuentes (bovino + pollo + pescado + membrana de cáscara de huevo) para reclamar tipos I, II, III, V y X en un solo bote. Puede ser una elección práctica si:

  • Quieres un suplemento para soporte general (piel + articulaciones).
  • Toleras múltiples fuentes y no tienes problemas de alergias.
  • No quieres complicarte con los tipos.

Pero hay advertencias:

  • La mezcla no garantiza cantidades significativas de cada tipo. Algunas fórmulas incluyen pequeñas cantidades de componentes más caros (como membrana de cáscara de huevo) solo para poder listar tipos adicionales en la etiqueta.
  • Si buscas específicamente colágeno tipo II no desnaturalizado, un polvo multi‑colágeno genérico normalmente no lo es. UC‑II suele ser un ingrediente separado con dosis clínicas.

Si compras una mezcla, busca un etiquetado transparente: gramos por ración para péptidos, y miligramos específicos más ingredientes registrados para formas especializadas.

Cómo leer una etiqueta de colágeno con escepticismo

El marketing del colágeno es ruidoso. Las etiquetas aún pueden ser útiles si sabes qué importa.

Mira la forma y la dosis primero

  • Si es péptidos de colágeno, ¿cuántos gramos por ración? (Común: 5–20 g)
  • Si es colágeno tipo II no desnaturalizado, ¿está alrededor de 40 mg y claramente etiquetado como no desnaturalizado/UC‑II?

Si un suplemento articular afirma “colágeno tipo II” pero aporta varios gramos de colágeno hidrolizado sin aclarar “no desnaturalizado”, probablemente no sea el enfoque estilo UC‑II.

Revisa pruebas de terceros y señales básicas de calidad

El colágeno es un ingrediente de origen animal; el control de calidad importa. Indicadores que ayudan:

  • Pruebas por terceros (NSF, Informed Choice, USP — varía por región y marca)
  • Origen claro (bovino alimentado con pasto, pesca salvaje, etc.—no garantiza calidad, pero la transparencia ayuda)
  • Análisis de metales pesados para colágeno marino (importante en principio; las marcas reputadas suelen mencionar esto)

Fíjate en los extras: ¿útiles o adorno?

Complementos comunes y lo que suelen significar:

  • Vitamina C: relevante para la síntesis de colágeno; la dosis no tiene que ser enorme
  • Ácido hialurónico: puede apoyar la hidratación de la piel; suele ser un añadido modesto
  • Biotina: puede ayudar si eres deficiente; por lo demás no es lo principal
  • MSM, glucosamina, condroitín: más orientados a articulaciones, y cambian la “sensación” del producto (conteo de cápsulas, coste)

Los extras pueden ser útiles, pero también pueden distraer de una dosis baja de colágeno.

El colágeno en la vida real: cómo tomarlo para que encaje en tu rutina

La constancia es el secreto poco glamuroso. El colágeno funciona —cuando ayuda— a lo largo de semanas o meses, no días.

Momento del día: café de la mañana o antes de dormir, da igual

Para la mayoría de la gente que toma péptidos de colágeno, el mejor momento es el que recordarás:

  • Mézclalo en café o té (las versiones sin sabor van bien)
  • Bátelo en batidos
  • Mézclalo en yogur o avena
  • Disuélvelo en agua con un chorrito de cítrico (añade vitamina C de forma natural)

Para atletas con carga tendinosa, algunos prefieren el colágeno más cerca del entrenamiento, a menudo combinado con vitamina C, pero el factor importante es la consistencia semanal total.

¿Cuánto tiempo antes de decidir si “funciona”?

El colágeno no es como la cafeína. La gente suele evaluar:

  • Piel: 8–12 semanas es un plazo común para notar cambios en hidratación o textura
  • Uñas: a menudo 8–12 semanas (las uñas crecen despacio)
  • Articulaciones: algunos notan mejoras antes, otros necesitan 2–3 meses para juzgar con justicia

Si nada cambia tras un ensayo consistente, puede que no sea el suplemento adecuado para ti —o que el objetivo necesite otro enfoque (entrenamiento de fuerza, sueño, trabajo de rehabilitación, calidad dietética).

Una lista práctica: qué colágeno deberías tomar

A continuación hay categorías de “mejor ajuste” más que promesas de marca. Si compras productos, usa estas plantillas y compara etiquetas.

  1. Péptidos de colágeno marino (Tipo I)
    Mejor para quienes priorizan la elasticidad e hidratación de la piel y toleran pescado, y quieren un polvo de mezcla ligera.

  2. Péptidos de colágeno bovino (Tipo I + III)
    Mejor para una rutina de colágeno polivalente —piel, uñas, tendones— normalmente la mejor relación calidad/precio por ración.

  3. Colágeno tipo II no desnaturalizado (UC‑II) en cápsulas
    Mejor para soporte articular y movilidad dirigidos con baja dosificación diaria.

  4. Cápsulas de membrana de cáscara de huevo
    Mejor para quienes quieren un producto en cápsulas orientado a articulaciones y piel y prefieren una alternativa a los polvos de pescado o vaca.

  5. Polvo multi‑colágeno (Tipos I, II, III, V, X)
    Mejor para quienes quieren un enfoque de “un scoop” y no tienen problemas de alergia —verifica cantidades y transparencia.

¿Quién debería tener precaución con los suplementos de colágeno?

El colágeno suele tolerarse bien, pero “natural” no significa “para todo el mundo”.

  • Alergias alimentarias: pescado (colágeno marino), huevo (membrana de cáscara de huevo), vaca (bovino), pollo (tipo II)
  • Sensibilidad a la histamina: algunas personas reportan problemas con ciertos productos de colágeno; varía según el procesamiento y la tolerancia individual
  • Enfermedad renal o dietas restringidas en proteínas: habla con un clínico antes de añadir suplementos proteicos
  • Embarazo y lactancia: el colágeno es una proteína tipo alimento, pero la calidad del suplemento varía; merece la pena consultar con tu proveedor de salud si tienes dudas

Además, si usas colágeno como sustituto de la proteína completa: recuerda que el colágeno no es una proteína completa (es bajo en triptófano). Puede formar parte de una dieta rica en proteínas, pero no debe sustituir fuentes proteicas equilibradas.

La conclusión—sin eslóganes

Si estás abrumado por los tipos, empieza con esta lógica:

  • ¿Quieres piel/huesos/tendones? Elige péptidos ricos en tipo I (marino o bovino).
  • ¿Quieres soporte articular centrado en cartílago? Elige colágeno tipo II no desnaturalizado (UC‑II).
  • ¿Quieres simplicidad? Elige la forma que vayas a tomar a diario y un producto que indique las dosis con claridad.

El colágeno no es un milagro, pero tampoco es un timo. Elige el tipo que coincida con el tejido objetivo, selecciona un formato que encaje en tu rutina y dale tiempo suficiente para ganarse un sitio en tu estantería.

Enlaces externos

Ultimate Guide To All The Types Of Collagen | Holland & Barrett Which Type Of Collagen Supplement Is Right For You? Collagen Types 1, 2 & 3: Differences, Benefits & Which One You Need Health Benefits of Collagen - WebMD The Right Type of Collagen That’s Best for Your Skin - CNET